Inicio Artículos Artículos de Historia No escuches las palabras, observa el comportamiento de las manos

No escuches las palabras, observa el comportamiento de las manos

399
Imagen del autor Luis Quintero en PEXELS

ConoSer Bien

Desde la más remota antigüedad el homo (del latín “hombre”, “humano”) ha hecho uso de las manos para expresarse, de esto hace millones de años. Como se puede apreciar, al hacerlo, tenía plena consciencia de su cuerpo. La manera en que los primates empezaron a usar las manos para alimentarse fue el inicio de movimientos que realizaría después para expresa algo, las señas de la mano son un lenguaje no verbal que puede decir los afectos del ánimo. 

La palabra “mano” se refiere a la parte del cuerpo humano que se encuentra en la extremidad del antebrazo, desde la muñeca hasta la punta de los dedos. La palabra mano viene del latín “manus” y este de una raíz indoeuropea “man” (mano) que generó en griego la palabra “marē” = mano y “eumarēs” = fácil, fácil de hacer, fácil de manipular. 

Con el paso del tiempo los movimientos de las manos, ya sea realizados de manera conscientes o inconscientes, se hicieron parte de la comunicación no verbal y complementan las palabras. Las señas (gesto que se hace especialmente con las manos, los brazos, la cabeza o la cara, para comunicar algo sin necesidad de hablar) pueden ayudar a: Expresar emociones; Sentimientos; Transmitir información; Conectar con los demás; Enfatizar ideas; Pintar imágenes mentales; Organizar el pensamiento y muchas otras cosas más.  

La mano realiza principalmente dos funciones; la prensión (acción de asir o coger algo) y el tacto, las cuales permiten al hombre convertir ideas en formas, la mano otorga además expresión a las palabras. Según los expertos en comunicación, las manos también hablan ya que el lenguaje de las manos tiene una conexión directa con el inconsciente

Las manos son el principal órgano para la manipulación física del medio. Las puntas de los dedos contienen una de las zonas con más terminaciones nerviosas del cuerpo humano; son la principal fuente de información táctil sobre el entorno, por lo que el sentido del tacto se asocia inmediatamente con las manos

La posición de las manos puede comunicar diferentes emociones y actitudes. Por ejemplo, entrelazar las manos puede indicar que la persona está abierta a la comunicación y dispuesta a escuchar. Por otro lado, mantener las manos en los bolsillos puede ser interpretado como desinterés. 

En diferentes culturas las manos juegan un importante papel, por ejemplo, en Oriente, las manos tienen un significado simbólico y místico en el arte, en la religión y en gestos que transmiten información, esto a través del Mudra -sello, posición simbólica de la mano y los dedos que propicia la canalización de energía.  

Tienen significados concretos, por ejemplo: Anjali mudra– usado para rezar o saludar. Juntando ambas palmas en frente del pecho simboliza la unión entre nuestro lado derecho e izquierdo, es decir, un balance de energías; Abhaya mudra-tranquilidad, paz, serenidad, ausencia de miedo. Consiste en elevar la mano mostrando la palma. 

En el hinduismo se considera que hay 24 mudras principales. ​Junto con los asanas (posturas corporales), los mudras se emplean en la meditación budista y en el yoga hinduista. Los gestos manuales comunes forman una parte importante de la iconografía hinduista y budista. 

En muchos países asiáticos, como Japón y Corea del Sur, se hace “la reverencia”, juntando las manos a la altura del corazón, señal que expresa humildad y respeto. Es una forma de decir “gracias” o “expresar reconocimiento, sobre todo a las personas mayores.  

 En la tradición Judeo-cristiana, la mano representa el conocimiento, el poder y la autoridad. El término hebreo yad, que se utiliza para decir “mano”, también tiene un significado metafórico de poder, fortaleza y vigor

Existe lenguaje no verbal realizado con los ademanes de las manos que puede expresar emociones y sentimientos: Palmas abiertas: Honestidad, transparencia y apertura a la comunicación; Cerrar el puño: Tensión, enfado o necesidad de controlar las emociones; Entrelazar los dedos: Inseguridad, nerviosismo o actitud defensiva; Agarrarse las manos: Nerviosismo, miedo a la exposición o vergüenza; Tener las manos tras la espalda: Control, seguridad o actitud reservada; Hablar con las manos: Energía, emoción y calidez; No moverse con las manos: Lógica, análisis y frialdad; Juntar las manos: Frustración y estrés. 

Las manos pueden indicar problemas de salud, como daño cerebral, intoxicación, falta de vitaminas, problemas de circulación, o problemas hepáticos. Además, el tamaño y la composición de las manos pueden indicar rasgos de la personalidad.  

Cuando hablamos, la mayoría de las veces lo hacemos gesticulando con las manos y con otras partes del cuerpo. Los buenos oradores utilizan sus manos para enriquecer su discurso o para generar mayor confianza entre sus oyentes. 

El lenguaje de las manos forma parte de la comunicación no verbal. Según los expertos¹, el 93 % de la comunicación es no verbal cuando transmitimos un mensaje (55 % del potencial de la comunicación recae en el lenguaje corporal, versus un 38 % que recae en el lenguaje paraverbal o el uso de la voz) y solo un 7 % lo configurarían las palabras

En general, amable lector, los gestos con las manos se pueden reflejar la interioridad psíquica de una persona. Es por ello que “No escuches las palabras, observa el comportamiento de las manos”. 

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com  

Referencia:
https://lamenteesmaravillosa.com/el-lenguaje-de-las-manos-como-interpretarlo/