Inicio Poemas No me resigno

No me resigno

281
Salvador Calva Morales

Por Salvador Calva Morales

Soy un hombre ya cansado,
solo la divinidad sabe si al borde del adiós.
Ochenta y dos inviernos pesan hondo,
muy hondo en mi voz,
pero aún guardo en el pecho
la fortaleza de un Dios
que cree en la paz del hombre sobre el feroz.

Preferí siempre caminos
antes que fronteras
y horribles muros de hierro;
la razón sobre la furia,
que solo cultiva el yerro.
Si la fuerza fue mi bandera,
hoy elijo salvar lo eterno
con diálogo y tolerancia,
no con odio ni destierro.

Creo en el respeto ajeno como suprema victoria,
en la palabra que salva
y no en la sangre, que es escoria.
La justicia y la libertad fueron siempre mi memoria,
y la democracia, el sueño que dignifica la historia.

Mas confieso, sin disfraces,
que este tiempo me lastima:
un mundo hostil y cansado
donde el odio se legitima.
Todos contra todos marchan,
la esperanza se hace mínima,
y el mercado pone precio
hasta al alma más íntima.

Me duele ver tanta atrocidad
cruzando pueblos y naciones,
sueños rotos a la orilla,
muriendo sin redenciones;
amigos que parten antes
de cumplir sus ilusiones,
dejando mesas vacías
y silenciosas oraciones.

¿En qué momento olvidamos
que el hombre era hermano?
¿En qué curva del camino
soltamos la mano de lo humano?
Hoy todo parece urgente,
cruel, distante y tan lejano,
como si el alma del mundo
se volviera tierra del arcano.

No me resigno a que mueran
los sueños sin cosecha,
ni a ver tanta juventud
caminando sin derecha.
Me duele partir del mundo
cuando la esperanza acecha,
pero queda, sin embargo,
siempre herida y contrahecha.

Si ya casi llega el día
de cerrar mi última puerta,
quiero irme recordando
que la bondad sigue despierta,
y que alguien, leyendo esto,
sienta el alma aún abierta
y salve al mundo con amor
antes de que la eterna oscuridad
sea cierta.

Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta