Cuando entro en ti, sé quién soy,
tus sonidos caen como hojas en otoño,
yo escucho, asiento; cada palabra, un mundo,
y así, en cada reflejo, me encuentro contigo,
yo en ti, tú en mí, buscando cobijo en el otro.
Somos el equilibrio, el yin y el yan en un rincón secreto,
dos mitades buscando la otredad,
hologramas de lo que fuimos y seremos,
un segundo nos divide, y luego nos une,
en esa explosión que solo la intimidad conoce.
Navegamos por un mar de sueños al alcance,
bajo estrellas tejidas de esperanza y deseo,
somos isla y oleaje en la misma marea,
amantes en la danza infinita del dar y recibir,
perdidos y encontrados en la orilla del otro.
Al final, lo único que importa es este encuentro,
donde tu horizonte y el mío se funden y expanden,
cada respiración una promesa, un estar presente,
en este espacio sagrado donde “yo soy yo”
resuena con la fuerza de un nosotros.
Abel Pérez Rojas #Abelpérezrojaspoeta






























