Trato de descubrir mi poesía en mí mismo,
como quien, al mirarse, busca la vibración
de la verdad dormida tras los párpados.
Me la presento de vez en cuando,
es antigua huésped
a la que aún le debo una historia.
Le hablo de mí,
de mis indagaciones entre escombros de certezas,
del lenguaje que se escurre
cual arena por entre los dedos del alma.
Trato de no confundirle con la palabra excesiva,
ni vestirle con trajes ajenos.
Y le escucho.
Oigo puntualmente la escasez del filtro,
la depuración consumada,
la escritura del silencio
y el nado cuesta arriba de las sílabas.
El trino en libertad,
la voz detrás de los bites,
la sonrisa fuera de la pose,
me devuelven la memoria de lo intacto.
A veces, cuando callo,
es ella quien me nombra.
Me recuerda que estoy hecho de versos no escritos,
de pasajes no calcinados,
de la fe inquebrantable en la luz
que se revela palabra a palabra.
Abel Pérez Rojas #Abelperezrojaspoeta





























