Poetisa que la vida y sus encantos canta,
llena mi alma con tu aroma tan sereno,
dame inspiración en este verano,
para calmar en el dolor que quebranta.
Tus besos son refugio, del verso que encanta,
en noches oscuras, tu luz es mi sendero,
cada estrofa un bálsamo, un fiel renuevo,
ante sufrimientos, tu rima me levanta.
En tus rimas, hallo paz y melodía,
un oasis de esperanza, dulce guía,
que en momentos grises, mi ser eleva.
Tu canto, cual sinfonía sagrada,
acompaña mi ser en este viaje.
Y en las letras de tus labios,
mi espíritu encuentra vida.
Enrique Canchola Martínez
octubre 2024 EC 15




























