pensaste que tu indulgencia me mataría
que tu desdén me ahuyentaría
como un miura me crecí al castigo
y regresé a tu pecho una y otra vez
las endorfinas me ayudaron
mi endocrino en pleno
presto a embestirte en besos
mis cornadas como caricias te atribularon
cediste más pronto tú a mis arremetidas
que tus alfileres punzantes a mi músculo cardiaco
el amor siempre lo puede todo
mi insistencia te sometió al vértigo
mis verónicas y dosantinas
faena grande te hicieron
doblaste al final de mi capote
salimos los dos por la puerta grande
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























