La vida se acaba, fugaz y ligera,
como el viento que cruza, la pradera.
Mas tus ideas perduran, firmes y claras,
iluminando senderos, como estrellas doradas.
En cada mente germinan, cual semillas
que brotan en campos de luchas sencillas.
Tu legado, en palabras, sueños y versos,
trascienden el tiempo en ecos dispersos.
Habéis Dejado en vuestro sendero
rastro de huella de sabiduría,
tejiendo la historia con hilos de poesía.
Así, aunque la vida pase y se acabe.
Tus ideas vivirán, en eterna armonía
Abre tus letras, poeta Restrepo,
Déjalas que extiendan sus alas.
Que crucen el velo del tiempo,
Llevando tu inspiración al cielo.
Para unirte con Dios,
superando la muerte!.
Enrique Canchola Martínez
Octubre EC-15






























