Por: BrendaCarol Morales
Al explorar la VI Antología Internacional de Poesía SabersinFin, me he encontrado con muchísimos poemas hermosos que deseo dar a conocer también por este medio. En esta ocasión, descubrí tres tankas del escritor peruano Azril Bacal Roij. Por la brevedad y la profundidad del contenido de estos cantos, los llamé suspiros. ¿Acaso no son los suspiros la manifestación de un sentimiento, un movimiento de nuestra respiración tan breve pero tan intensa con la que nuestro cuerpo regula la respiración y nuestro estado emocional?
De Azril Bacal Roij solo compartiré con ustedes lo que aparece en la antología porque debo confesar que no lo conocí en el VII Encuentro, en mayo de este año: es un «escritor y académico de origen peruano, avecindado desde hace más de treinta años en Upsala, Suecia. Ha sido asesor de la Unesco en asuntos de cultura de paz. Es catedrático del Centro Internacional de Prospectiva y Altos Estudios (CIPAE) y colaborador de Sabersinfin.com. En el seno del Círculo de Escritores Sabersinfin se instauró, desde el 2020, una cátedra con su nombre».
Tankas
Azril Bacal Roij
Tanka de la esperanza
Navego en el
invierno más cruento,
busco llegar a
buen puerto, entre Scylla y
Caribdis ver un faro.
Tanka otoñal
Después de un
revuelo de colores
se desnudan los
árboles, sucumbiendo
al (en)canto de BlancaNieves.
Tanka libertario*
1984 y 2025
preludian una
danza macabra
una nueva kristallnacht
Anna Frank censurada.
* Protesta frente a la ominosa censura del "Diario de Anna Frank" como texto escolar en el estado de Iowa, antes de que la oligarquia muktrumpfista asuma el poder de la Casa Blanca. Logramos comprar el libro censurado ayer en la seccion de "libros prohibidos" en una libreria de Iowa City...
Para iniciar, los tankas son poemas cuya estructura clásica es de origen japonés con una estructura de 5-7-5-7-7 no silábico, sino mórico. Una mora no es exactamente una sílaba; en japonés es una unidad rítmica breve. Los tankas se diferencian de los haikus, quizá más conocidos, no solo en el número de sílabas por verso ni la cantidad de versos (3 en los haikus), sino también en el tono más reflexivo, subjetivo, emocional en el tanka. Además se diferencian en la función que se le otorga a cada uno, pues mientras el haiku busca capturar un instante, un «aquí y ahora», el tanka busca construir una pequeña escena emocional.
Ahora sí, voy a hablar acerca de cada tanka de Azril Bacal Roij. Con relación al primero, Tanka de la esperanza, este es el más apegado a la estructura clásica. Los dos primeros versos: «Navego en el / invierno más cruento» pueden interpretarse como ese transitar por la vida ya sea en una situación muy conflictiva o quizá en la vejez, cuando la vida parece haberse alejado de la primavera de la juventud. Sin embargo, pese al conflicto, hay una esperanza en medio de la dureza que le circunda, pues ni más ni menos se percibe rodeado por Escila y Caribdis, los monstruos mitológicos griegos que representarían un «salir de las llamas para caer en las brasas» o viceversa. Mas, con un alto sentido de resiliencia, busca un faro, que aquí representa el lugar seguro, la esperanza del cambio, la posibilidad de salir avante.
Al leer el Tanka otoñal, hago dos lecturas. En la primera, los versos iniciales describen el paso de esa etapa en los árboles, en que sus hojas se cubren de distintas tonalidades de colores previo a su caída. En la segunda, puedo interpretarlo como la madurez de una persona, cuando todavía está vital pero se aproxima la vejez y todo lo que parecía sostenerlo se va.
Luego, aparece un giro: sucumbe al en(canto). Aquí, el verbo sucumbir me hace pensar en rendirse a una tentación. El poema menciona a Blanca Nieves, personaje de cuento, con lo que se crea una tensión entre la realidad y la fantasía. Sin embargo, me remite a las sirenas de la mitología griega. Estas hermosas criaturas eran capaces de encantar y seducir a los hombres que escuchaban su canto. ¿Será este otro guiño a la historia de Ulises?
Como sea, en esta segunda lectura interpreto que puede ser la historia de una persona en la madurez que se deja embelesar por la pureza y juventud. Hace mención de Blanca Nieves, la chica pura y hermosa que se refugia en los bosques para salvarse de la madrastra perversa. Esto produce un conflicto entre lo que es real para él, la madurez, y lo que puede ser hasta fantasioso, el amor de alguien tan joven y puro.
Finalmente, en el Tanka libertario, encontramos algunas libertades literarias como escribir fechas como moras. Esto no demerita la estructura del tanka sino que lo moderniza. Me parece que es una subversión consciente del molde clásico para hablar de violencia histórica y censura. Se menciona la fecha 1984, nombre de la famosa novela de George Orwell. Esta trata de una distopía sobre una época de represión y vigilancia masiva. La mención de 2025 remite al presente y anuncia que esa distopía ya es real. El yo lírico conecta lo que era, al fin de cuentas, imaginación plasmada en una novela, en algo que se vuelve tangible en 2025. Para él, la censura al libro de Anna Frank es un acto que renueva la kristallnacht o noche de cristal.
El poema denuncia el riesgo de repetir las pulsiones autoritarias del siglo XX. Propone un acto libertario (de ahí el título): decir, nombrar, recordar.
En general, los tres tankas comparten un trasfondo de fractura, búsqueda y memoria, desde un registro distinto cada uno. Del peligro personal, al ciclo natural y emocional, hasta el peligro social y político. En la precisión de estos tres tankas contemporáneos, podemos suspirar y buscar de alguna manera el equilibrio que se requiere en esta época convulsa, tanto en el plano personal como social y, por qué no, en el señalamiento conciso, encontrar nuestra propia respuesta.





























