Después de varios años
de espera,
te encontré en la piel,
más allá de la esfera.
En la red eras fuego,
desbordabas pasión,
y al tenerte en mis brazos
sentí tu lenta emoción.
Tus labios temblaron, tan tímida y pura,
la torpeza primera,
dulzura inexperta e insegura.
Descubrí en tu cuerpo un misterio encantado,
y en cada caricia
un mundo callado.
Tus lindos ojos hablaron
lo que el cuerpo no pudo,
y en tu voz las historias
dejaron su nudo.
Dijiste al oído cuánto placer:
“Me encanta escucharte,
ver cómo la vida
se escribe en tu arte”.
Tu alma se asoma en lo que tú publicas,
cada palabra que das
me hechiza y vincula.
Eres como un verso,
un poema escondido;
yo soy lector
de tu mundo vivido.
Te dije: “Hoy celebro tenerte,
tan real, tan completa,
tus secretos y miedos,
tu pasión discreta.
Eres fuego y calma,
eres todo lo que anhelo,
y contigo en el lecho
me hiciste tocar el mismo cielo”.
El sexo contigo es increíble,
me encanta lo que hicimos,
y leer tus poemas
me gusta mucho.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta































