
Por Salvador Calva Morales
La ballena es el animal más grande conocido en el planeta, con 30 metros de longitud y hasta 180 toneladas de peso.
Algunas especies de ballena, como la gris y la jorobada, son famosas por su carácter dócil y su amigable comportamiento.
La ballena es uno de los animales más longevos de la tierra. Se ha encontrado un ejemplar sin vida que alcanzó los 110 años. En promedio, estos cetáceos viven entre 80 y 90 años aproximadamente.
Una de las características que ha despertado gran curiosidad en los científicos, desde hace cientos de años, es el canto de las ballenas, del cual se conoce poco, todavía.
Mi estimado lector, si no has escuchado el canto de la ballena, te pido que no pases ni un minuto más sin disfrutar de ese espectáculo.
Gracias a la tecnología, no necesitas viajar cientos de kilómetros para deleitarte con este milagro de la naturaleza. En este (y muchos enlaces más) puedes disfrutar de tan maravilloso canto:
Inmediatamente percibimos este sonido, algo dentro de nosotros se conmueve. Dicen los expertos que las ballenas construyen su propio lenguaje a través del canto, y es una de las estructuras de lenguaje más complejas dentro del reino animal. A pesar de que se ha estudiado por años, esta forma de comunicación entre cetáceos sigue siendo un misterio para el ser humano.
Hay algunos datos que se han conseguido a través de muchos años de investigación, por ejemplo, que las ballenas utilizan la ecolocalización, es decir que se ubican en la inmensidad del océano a través de las ondas de sonido. Estas ondas sonoras se disipan rápidamente en el aire, pero bajo el agua se conservan por más tiempo, se incrementan y pueden recorrer varios kilómetros. Es por esto que las ballenas se comunican unas con otras estando considerablemente distanciadas.
Diferentes expediciones se han dado a la tarea de grabar el sonido que emiten estos animales, gracias a estas prácticas se descubrió que las ballenas pueden reproducir exactamente las mismas melodías en diferentes épocas del año, y también se han encontrado grupos de ballenas entonando la misma canción a una sola voz.
¿Cuál es la razón de que cinco o seis ballenas eleven un canto al mismo tiempo?, no lo sabemos, pero definitivamente es un concierto que nos haría llorar.
Se cree que cada familia de ballenas desarrolla su propio patrón de sonidos, aunque esto sigue sin comprobarse. Suponen los científicos que este código es empleado para comunicarse, se ha observado que las ballenas giran y cambian de dirección cuando escuchan las señales, como si fueran indicaciones concretas.
Aún quedan muchas preguntas al respecto. El lenguaje es tan complejo que los científicos han llegado a creer que nuestro cerebro es incapaz de descifrar los patrones, tonos y ritmos del canto de las ballenas.
Lo que sí se sabe, es que el cerebro de las ballenas tiene algunas similitudes con el de simios y humanos, por ejemplo, se descubrió que el área cerebral que permite el canto está conectada a la zona cerebral donde se producen las emociones; esto sucede tanto en seres humanos como en diferentes cetáceos.
Es conmovedor pensar que las ballenas cantan y se emocionan, o que expresan sentimientos a través de su voz.
Quizá es por esto que nos sentimos conectados a esas melodías tan hermosas, quizás nos reconocemos en su manera de cantar y sentir, cuando entonan una melodía y expresan lo que están sintiendo.

El hombre también canta de manera natural. Canta incluso antes de hablar. El canto de las ballenas me recuerda a esa melodía que emite un bebé cuando está por quedarse dormido, o esos sonidos largos que produce cuando está feliz en brazos de su madre.
Para los seres humanos, cantar es más que un arte. El canto es una parte esencial de nuestra vida. Es un lenguaje que va más allá de las palabras, y puede llevar mensajes no solo por varios kilómetros, sino también dejarlo grabado a través del tiempo.
Actualmente el canto de las ballenas se emplea en diferentes prácticas espirituales, por ejemplo para sumergirse en la meditación y sanar el cuerpo y el alma. Pero, definitivamente, para alcanzar esta conexión profunda hay que asumir, de primera instancia, que somos parte de un cosmos infinito en el que todos sus elementos estamos estrechamente conectados.
Y es a través de diferentes cantos que podemos recordar y sentir esa energía divina. Esto es lo que sucede cuando una congregación se une en una sola voz a un canto religioso. O cuando, en la cultura budista, se emplean mantras para que, más allá de la palabra concreta, se eleve el espíritu a través de la repetición de tonos y ritmos.
Compartimos algo exquisito con las ballenas: el canto y la expresión de las emociones a través de las melodías.
No sé si logremos entender algún día el lenguaje de estos animales extraordinarios, pero ¿qué más da si no lo podemos describir con palabras? Hay algo que nos conecta a su esencia, y si nuestro cerebro no puede decir qué es, entonces habrá que dejarse llevar por el llamado del corazón que se manifiesta cuando escuchamos el cantar de las ballenas.
Si al mirar este imponente ser de las aguas no puedes dejar de conmoverte, si se te hace un nudo en la garganta y su canto te transmite paz y te emociona, entonces tal vez tu animal de poder sea esta criatura.
Esto significaría que tu misión tiene que ver con la comunicación, pero no de datos superficiales y ligeros, se te ha asignado la tarea de hablar al corazón de la gente, al subconsciente, de llegar, a través ya sea del canto o la palabra, a lo más profundo de la psique.
Por eso son seres marinos, el agua está conectada con todo el subconsciente, lo que no podemos ver pero sabemos que existe, las emociones y la consciencia.
Tótem: ballena
Cualidades: comunicación, psiquismo, sentido de pertenencia, familia.
Artículo del libro: Etología y caractitud. Tomo I. De venta en Librería León.
Salvador Calva Morales tiene una amplia trayectoria en las áreas de Educación, la Medicina Veterinaria, la Zootecnia y la Literatura.
Cursó dos licenciaturas: Medicina Veterinaria y Educación Media Superior, dos maestrías, una en Administración y otra en Docencia Universitaria. Tiene un doctorado en Administración de Negocios.
Recibió el doctorado honoris causa por The England and Wales University, en Londres, Inglaterra.
Recibió cuatro doctorados honoris causa por instituciones mexicanas e internacionales.
Su labor altruista ha sido reconocida ampliamente.
Desde 1982 fundó y preside el Sistema Universidad Mesoamericana, con ocho campus universitarios en México.
Autor de treinta libros de poesía y ensayos educativos.



























