Mi morena de pechos lindos,
grandes y ricos,
hoy haré un poema
sacado de tus propias palabras,
dictadas con el corazón
y con tu intimidad también.
Y me dices:
Aún lo recuerdo como si fuera ayer,
estaba tan nerviosa que no lo podía creer.
Tantos sentimientos encontrados…
Llegué al motel,
cuando te vi me quedé impactada,
petrificada por tu nobleza
y tu forma intensa de ser.
Y me continúas diciendo,
y yo, emocionado, en versos traduciendo:
La forma en que me desnudabas con la mirada,
a la par de la delicadeza
de tus temblorosas manos.
Tu ritual lo iniciaste
y comenzamos a besarnos.
Tú empezaste a tocarme
y, ¡woow!, ahí sucedió todo.
Fue una explosión lo que sentí dentro de mí.
Me dices con tanta vehemencia,
al oído y casi en silencio:
“Me está pasando algo que jamás había experimentado.”
Con preocupación y un poco temerosa,
comencé a dejarme llevar,
pues tus manos
me comenzaron a erizar la piel.
Besaste mis pechos,
introdujiste tus dedos en mi ser,
y me hiciste mojarme tanto, tanto…
y llegar al cielo.
Tus expresiones las hago mías
en mi candente poema:
Empapada y excitada al máximo,
te pedí que me hicieras tuya.
Poco a poco fuiste entrando en mí;
perdida en tus brazos cedí,
enloquecida de placer.
Loca me querías ver,
y en esa entrega eterna
juro que volví a renacer.
Llegué tantas veces al cielo
que loca me querías ver.
Y sí,
aún lo recuerdo como si fuera ayer.
Mi piel temblaba, difícil de creer.
Tantos fueron mis sentimientos,
todos los volviste un torbellino.
Y ahí estabas tú,
cambiando todo lo que hasta ayer fui.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























