Me encantan tus labios,
que saben besar.
Me encanta tu boca,
que sabe abrazar.
Me encanta tu cuerpo
con sus veredas frondosas
que me conducen
a tu templo de rosas
invitándome a comulgar.
Me encantan tus ojos,
de fuego exaltado
que me seducen a cabalgar.
Me encanta tu lengua
con su juego travieso
que con su oración
enciende mi pasión
Enrique Canchola Martínez
Septiembre 2024 -03EC




























