la penumbra de cómplice a mi lado
empujaron mis manos bajo tu sostén
sellaron la promesa de secretos
que solo tú y yo conocemos
calibre treinta y ocho
grabado en la letra c
un pacto de suspiros y caricias
una danza frenética de segundos
corta en el tiempo
infinita en mi placer
como en aquellos años
mi juventud volvió a despertar
y nuevamente fui un copiloto ardiente
con tus movimientos prodigiosos
provocaste una tormenta en mi ser
tu Fuente de Trevi fue la respuesta
no te detengas por favor
tus botones erguidos
claman por continuar
silencios que me ruegan
no detenerme jamás
así en la magia de la noche y tus suspiros
nuestro universo se condensó en ese tramo de asfalto
donde mis manos se convirtieron en versos
y tus elevaciones en la melodía más dulce
habría deseado que ese amanecer
nunca llegara
que nuestros cuerpos fueran eternos
en la pasión de cualquier otro día
cualquier otra noche
de cualquier otra vida
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























