Por Salvador Calva Morales
Si un día la ausencia te pesa en la voz,
no anuncies tu paso ni pidas razón;
ven suave, despacio, venciendo el pudor,
que sabe mi espera tu antigua canción.
Permanezco en el sitio que sueles saber,
donde digo tu nombre sin verlo caer;
lo repito en secreto, lo vuelvo a tejer,
aunque el tiempo me insista que debo ceder.
No tengo relumbres que quieran brillar,
ni ofrendas doradas que puedan tentar;
solo un breve territorio que sabe esperar
y un puñado de letras que te saben amar.
Desde ahí te escribo con fiel devoción,
escogiendo las sílabas con lento fervor,
porque todo lo mío, latido y razón,
sigue estando prendido a tu mismo calor.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























