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Ven y enséñame

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Foto de Anna Tarazevich: https://www.pexels.com/es-es/foto/hombre-sentado-en-el-suelo-besando-la-mano-de-una-mujer-5234209/

Por Salvador Calva Morales

Dime tú cómo arranco de mi pecho tu memoria,
si tu risa se tatuó en mis noches más calladas,
si tu luz se volvió hábito en mi más íntima historia
y tu nombre se desliza por mis venas desveladas;
¿cómo niega el alma el eco de tu dulce geografía,
si en cada latido mío te pronuncia todavía?

Aún conservo en mis labios la tibieza de tu beso,
como un fuego delicado que se niega a perecer,
y en la curva de mi aliento persiste intacto el exceso
de tu forma desbordándose en la mía sin querer;
fuiste instante y fuiste eterno, fuiste piel y poesía,
y hoy transito la ausencia de lo que en ti me consumía.

Dime tú cómo resisto esta distancia insolente,
si mi cuerpo te reclama con fervor y sin razón,
si me ahoga la ansiedad de no tenerte presente
y me hiere no tocarte ni escuchar tu respiración;
no es justo amar a tientas ni abrazar solo el vacío,
cuando sé que en otro espacio late vivo el pecho mío.

Explícame qué conjuro resguarda intacto tu latido,
qué misterio te sostiene sin quebrarte como a mí,
si yo vivo desbordado, si yo vivo estremecido
por la urgencia de tu abrazo que no alcanza hasta aquí;
¿eres maga que domina lo que yo no puedo hacer,
o es que amas de otro modo y no te duele este arder?

Porque a mí me urgen tus manos navegando por mi cuello,
deteniendo mi destino justo al borde de tu voz;
me urge el roce lento, el susurro más sincero,
la cadencia de tu cuerpo junto a mí;
me urge el ritmo de tu aliento desarmando mi cordura,
y perderme sin medida en la sombra de tu hondura.

Ven y salva este naufragio de deseo y de locura,
ven y enséñale a mi pecho cómo dejar de esperar,
porque esta incertidumbre se volvió cárcel oscura
donde solo tu presencia me podría liberar;
ven y escribe con tu cuerpo la respuesta que no encuentro,
que sin ti todo es abismo… y contigo, firmamento.

Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta