Viras aunque no lo quieras,
a veces por descuido,
otras, porque no hay opción.
El camino se retuerce,
se vuelve cuesta arriba,
y aunque todo parece al alcance,
lo está,
pero no como lo soñamos.
Las capas de viento
solo se adivinan con la distancia,
y hay contaminaciones tan sutiles
que nos engañan,
nos hacen creer
que basta con extender la mano.
Una vez dentro del sendero,
emergen los escollos de la apariencia,
la matrix nos envuelve,
nos detiene, nos retiene.
Solo la certeza
de que la vida está en juego
nos obliga a seguir,
nos impide rendirnos,
dejar caer la tea al primer obstáculo.
En la penumbra del mundo,
el alma es un faro en busca de su luz,
como la flor que desafía la sombra.
Abel Pérez Rojas #Abelperezrojaspoeta
































