La sonrisa en tus labios,
reflejo del cielo,
consuela los momentos
tristes y desolados.
En tu boca, la magia
divina y genuina,
esparce esperanza,
disipa pensamientos nublados.
Sonríe en cada instante,
haz magia con tu boca,
llena de esperanza y toca
las fibras del sentimiento.
Que tu expresión,
de alegría esplendorosa,
llene de aroma de rosa
los espacios del corazón.
Sonríe, deja que la magia
salga de tu maravillosa sonrisa.
Enrique Canchola Martínez
Octubre EC17





























