En la paz del alma, amor florece,
un mundo en armonía, sin temor,
donde el rencor se pierde y desvanece,
y reina por siempre el gran amor.
En la paz renace la esperanza,
de un mundo mejor,
donde no exista la venganza,
y reine la armonía y el amor.
Enrique Canchola Martínez
Octubre 2024 EC-21






























