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La esperanza en el mito de Pandora

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Imagen obtenida del sitio concepto.de/caja-de-pandora/

ConoSer Bien

La “caja de Pandora” es un antiguo mito de origen griego, mencionado en diferentes textos clásicos¹ como “La Ilíada”, de Homero (s. VIII a. C.), y “Los trabajos y los días”, de Hesíodo (s. VII a. C.), la protagonista es Pandora, la primera mujer en existir según la mitología griega y la responsable de liberar todos los males que padece la humanidad. El mito de Pandora está relacionado con la curiosidad y la dualidad del ser humano. 

La palabra Pandora, proviene del griego antiguo “pan =todo” y “dorón =dones, regalos”. Puede tener varios significados, como “panta dora”, que significa “tiene todos los dones”, o “panton dora”, que “tiene dones de todos los dioses”.  

Según la versión del poeta Hesíodo, la creación de Pandora está ligada estrechamente con el incidente de Mecone (ciudad mítica de la antigua Grecia), lugar donde los dioses y los hombres se separaron.  

En Mecone, los humanos entraron en conflicto con los dioses, ya que éstos les quitaron el fuego, un recurso natural muy importante. Esta historia de Mecone ejemplifica la necesidad de encontrar un equilibrio entre las necesidades humanas y el medio ambiente.  

En este mito (engaño de Mecone), Zeus decretó que los hombres debían entregar una porción de cada animal sacrificado a los dioses, Prometeo engañó a Zeus haciendo que el dios comiera huesos y grasa en lugar de la mejor carne durante una comida en el Monte Olimpo. Un engaño para que, en adelante, cuando los humanos hicieran sacrificios para los dioses, solo les reservaran los huesos y pudieran aprovechar para sí mismos la carne y las vísceras. Zeus, irritado por el acto, les negó el fuego a los humanos, pero Prometeo, hurtándolo, se lo restituyó

Para vengarse del robo de Prometeo, Zeus ordenó que Hefesto modelara una imagen con arcilla con figura de una hermosa doncella, semejante a las diosas inmortales, y le infundiera vida, creando así a Pandora. Pero, mientras que a Afrodita le ordenó otorgarle gracia y sensualidad, y a Atenea concederle el dominio de las artes relacionadas con el telar y adornarla, junto a las Gracias y las Horas, con diversos atavíos, a Hermes le encargó sembrar en su ánimo mentiras, seducción y un carácter inconstante.  

Todo ello con el fin de configurar un “bello mal”, un don tal que los hombres se alegrasen al recibirlo, aceptando en realidad un sin número de desgracias. 

Según el mito a Pandora, la primera mujer creada por los dioses griegos, fue dotada de curiosidad por Hermes. Zeus, el rey de los dioses, le entregó una caja, junto con la instrucción de nunca abrirla. Sin embargo, tentada por su curiosidad, Pandora, junto con su esposo Epimeteo, abrió la caja, liberando así todos los males del mundo, como el dolor, la enfermedad y la pobreza, entre otros. 

Aunque la apertura de la caja liberó todos estos males, al final del mito se menciona que quedó dentro de ella la esperanza -Elpis. Esto sugiere que la esperanza es lo único que permanece cuando todos los males se han desatado. En la cultura moderna se usa metafóricamente la frase “caja de Pandora”, para referirse a una fuente de problemas o dificultades que, una vez iniciado, desencadena una serie de consecuencias negativas o inesperadas. 

Para el pensamiento helénico clásico la esperanza era un mal, el último en salir de la caja de Pandora. Los griegos tenían sentimientos ambivalentes, o incluso negativos, sobre la “esperanza”. Esta perspectiva de la esperanza como algo negativo y nocivo poco tiene que ver con las versiones modernas, donde se le ha dado al color de la esperanza el verde, color que se asocia con la naturaleza, la estabilidad, la armonía y la tranquilidad, tiene relación con el mundo rural y la agricultura. También se considera el color de la vida, ya que es el color de las plantas sanas. 

En la mitología griega Elpis es la personificación de la “Esperanza”, se trata de un concepto alegórico y como tal no tiene progenitores ni descendientes. El relato de Teognis es inverso al de Hesíodo: los espíritus buenos escaparon de la caja de Pandora, abandonando a la humanidad en su huida hacia el cielo.  

El equivalente romano de Elpis, es la diosa Spes, representada como una joven mujer cargando una cornucopia (vaso en forma de cuerno que representa la abundancia) y/o una flor (simboliza la armonía, el equilibrio y la perfección de la naturaleza). Tradicionalmente se la ha definido como la última diosa (en latín: Spes Ultima Dea que significa “la esperanza es lo último que muere”), en cuanto la esperanza, ya sea a través del concepto de Elpis o Spea, es el último recurso disponible para el hombre en cuanto se ha desatado una serie de calamidades. 

Para la religión católica la esperanza es una de las tres virtudes teologales, junto con la fe y la caridad, infundidas por Dios en la voluntad e inteligencia del ser humano para que puedan ordenar sus acciones hacia la Divinidad. La religión ha considerado ciertas características a esta virtud (esperanza), ya que permite: 1. Vivir el presente con alegría y serenidad; 2. Caminar en la luz, incluso en la oscuridad de un futuro incierto; 3. Tener la certeza de que Dios sabe convertir todo en bien; 4. Confiar en las promesas de la Divinidad, entre otras características.  

En la actualidad, amable lector, el Papa Francisco ha señalado que la esperanza es una virtud que permite caminar en la vida con fuerza. También ha indicado que pecamos contra la esperanza cuando nos quedamos anclados en el pasado. 

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com  

Referencia:
https://concepto.de/caja-de-pandora/