Por Enrique Canchola Martínez
Universidad Autónoma Metropolitana
Ciudad de México, México
Tus neuronas espejo me buscan, ansiosas,
tejen pensamientos de amor y espiritualidad,
navegan en versos y rimas preciosas,
cantando al universo su vitalidad.
Por los andamios del cerebro, van danzando,
en un vals eterno, ritmo celestial,
hasta el espejo de mis ojos, llegando,
donde se reflejan en un abrazo virginal
Amor y espíritu se entrelazan en vuelo,
creando senderos de luz con poesía,
en el vasto firmamento, encuentran su cielo,
donde almas se funden en eterna alegría.
Enrique Canchola Martínez
Juno 30 2025 EC37




























