La luna brilla en su claro fulgor,
cubre el cielo con su dulce esplendor,
las estrellas susurran su encanto,
y la brisa entona su canto.
Descansa el mundo en su lecho callado,
sueños suaves en su manto dorado,
la noche abraza con su luz serena,
y el alma encuentra paz más plena.
Que tus sueños sean dulces y suaves,
como olas calmadas en mares tranquilos,
y al despertar, con la aurora bella,
te salude el sol con luz de estrella.
Enrique Canchola Martínez




























