ConoSER Bien
¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda
las palabras de la profecía de este libro.
Apocalipsis 22:7
Por: Jorge A. Rodríguez y Morgado
En las obras literarias un escenario apocalíptico es el término con el cual se designa una catástrofe de gran magnitud que lleva a la extinción de la humanidad o al colapso de la sociedad, por ejemplo, una guerra atómica, la aparición de una pandemia, la inteligencia artificial descontrolada, el surgimiento de una crisis socioeconómica, como la superpoblación o el agotamiento de recursos, la presencia de conflictos o catástrofes naturales, etc.
El término Apocalipsis proviene del latín apocalypsis y este del griego apokálypsis que significa “revelación”. El Diccionario de la Real Academia Española de la lengua le da las siguientes acepciones: 1. Fin del mundo; 2. Situación catastrófica, ocasionada por agentes naturales o humanos, que evoca la imagen de la destrucción total. La palabra Apocalipsis se empezó a utilizar a partir del siglo XIX como nombre común para significados del tipo “fin del mundo, fin catastrófico o destrucción total”.
El Apocalipsis de San Juan, también llamado El libro de las Revelaciones, es el último de los 27 libros que forman el llamado Nuevo Testamento de la Biblia. Estos libros incluyen los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), el libro de los Hechos de los Apóstoles, 21 epístolas (cartas), y el Apocalipsis.
El Apocalipsis habla, en lenguaje simbólico¹, las visiones que el apóstol Juan recibió sobre el fin de los tiempos y lo que sucederá cuando llegue la extinción del mundo terrenal, por lo que para la mayoría de los teólogos esta parte de la Biblia tiene un papel profético, ya que narra hechos que aún no han sucedido.
La fecha más aceptada de su escritura entre los eruditos es alrededor del 94-96 d. C., durante el reinado del emperador Domiciano, siendo un periodo en la que ocurrieron las mayores persecuciones a los cristianos por parte de los romanos. Se piensa que solo debido al caos generado por las persecuciones se pudo crear un texto tan caótico como el Apocalipsis.
Al inicio del Apocalipsis se habla de que el autor del libro es Juan, considerándose que fue Juan el Evangelista o Juan de Patmos, el Apokaleta, que se encontraba escondido en esa isla del mar Egeo, ya que las persecuciones romanas eran muy peligrosas para una figura religiosa tan unida a Jesús como era él.
En el Libro del Apocalipsis no solo se estaba tratando de explicar acontecimientos futuros sino también hechos de la época en que el libro fue escrito. Se piensa que utilizaba códigos y símbolos para advertirles a los cristianos del siglo I sobre el culto al emperador de Roma y para lanzar un ataque contra este poderoso gobierno.
El libro está compuesto por cuatro partes: 1. Introducción y Cartas a las Iglesias.
2. El Cordero, los Siete Sellos y Trompetas. 3. El Dragón y el combate. 4. La Nueva Jerusalén. Entre los temas principales del Apocalipsis se puede encontrar: La segunda venida de Jesucristo. La destrucción del mal y la figura del Anticristo (a veces llamada la “Bestia”). La victoria de Dios sobre Satanás. El juicio final. La creación de una nueva Jerusalén y un cielo y tierra nuevos, con la promesa de una vida eterna sin sufrimiento para los creyentes.
El Apocalipsis fue escrito con un lenguaje simbólico, números, colores, objetos, imágenes, palabras y las acciones descritas, todo es utilizado para representar ideas, conceptos o mensajes, creando una comunicación que transmite significado sin ser literal.
Las figuras clave mencionadas en el Apocalipsis son: Juan el Apóstol: El autor del libro, quien recibió las visiones. Jesús (el Cordero): El Hijo de Dios que se manifiesta como el Alfa y el Omega. Los “dos testigos”: Figuras que profetizan y son muertos por la “primera Bestia” antes de resucitar. Los 144,000: Un grupo de personas selladas por Dios. Los “perros”: Un término para aquellos que no guardan los mandamientos y no entrarán en la ciudad santa.
Aquí, los cuatro jinetes del Apocalipsis representan: Caballo rojo: Guerra. Caballo negro: Hambre. Caballo verde: Muerte. Caballo blanco: Victoria, Jesucristo. El número de la Bestia (666), que se asocia a Satanás y al Anticristo.
En el Apocalipsis el siete juega un papel importante ya que hay 7 grupos divididos en subgrupos de 7: Las siete cartas a las Iglesias; Los siete sellos; Las siete trompetas; Las siete visiones de la Mujer y el combate con el Dragón; Las siete copas; Los siete cuadros sobre la caída de Babilonia y Las siete visiones del fin.
Así mismo, los colores tienen fuerte significado, por ejemplo: Blanco: Victoria, Alegría, Pureza; Negro: Muerte, Desgracia, Miseria; Verde o Amarillo: Muerte. Rojo: Violencia, Sangre. Púrpura o Escarlata: Desenfreno. Los objetos también simbolizan algo: Cuerno: Fuerza, Poder; Cabeza: Inteligencia; Sol: Divinidad; Diadema: Soberanía; Ojos: Conocimiento, Ciencia.
La simbología de los números tiene especial significado: 1 y 3: Dios. ½, 3½: Tiempo limitado. 4: Creación. 6: Imperfección, Satanás. 7: Perfección, Dios. 12: El pueblo de Dios. 1000: Una cantidad enorme de algo.
Al final del Apocalipsis, y por tanto de los tiempos, se trata sobre: La nueva Jerusalén baja del cielo a la Tierra. Después, ocurren las bodas del Cordero y su Esposa y hablan de ríos y árboles que dan fruto eterno.
Además de poseer un gran valor literario por el uso de un lenguaje críptico y simbólico, la riqueza del Apocalipsis reside en las visiones y metáforas, que ofrecen una poderosa perspectiva de los acontecimientos finales y el triunfo del bien sobre el mal, dejando la esperanza de una nueva tierra libre de sufrimiento, y el mensaje de salvación para los seres que perseveran hasta el fin.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com
Referencias:
https://es.wikipedia.org/wiki/Apocalipsis































