Por Enrique Canchola Martínez
En mi boca grabaste la ansiedad,
con tu beso de fuego y de añoranza,
cobró vida el amor en esa alianza,
para habitar tu cuerpo y mentalidad.
Mas carece el amor de eternidad,
si en el alma se quiebra la balanza,
cuando una letra falta en la danza,
me devuelve a la sombra y la oquedad.
Como un Gólem que pierde su sentido,
si me quitas el signo del amor,
quedo en polvo y silencio convertido.
Fue la “E” de mi pecho el esplendor,
sin su luz, el vacío es mi latido,
muero en “Muerte” al perder tu amor.
3 de febrero de 2026




























