Por Salvador Calva Morales
Me da miedo volver a encontrarnos de nuevo frente a frente,
ni de lejos ni de cerca,
porque el alma se hace evidente,
el peligro es inmediato,
el sentimiento es insistente
y todo lo que callo gritará en mi rostro inocente.
Se notará en mis ojos y en mi risa de niño imprudente,
en mis manos temblorosas, incapaces de quedarse ausentes;
mis neuronas perderán la calma,
delirantes y fervientes,
y mis ansias por tocarte arderán claras, transparentes.
Me da miedo mirarte y que mi corazón vuelva a quererte,
como niño que regresa buscando refugio al verte,
como pájaro herido que en tu pecho quisiera esconderse,
olvidando que intenté mil veces dejar de pertenecerte.
Y que el tiempo se derrita sobre mí sin defenderme,
descubriendo que he fingido superarte inútilmente,
que todo lo que creí sanar vuelve a doler de repente,
como sueños disfrazados que regresan tercamente.
Y, sin mediar palabra, corra a abrazarte locamente,
sin dar al orgullo un solo minuto para salvarme,
porque el amor, cuando vuelve, no pide permiso a la mente
y mi alma iría hacia ti… aunque jure no buscarte nuevamente.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























