Por Saile Villalobos
“Los profetas y los grandes pensadores no son bien recibidos por las mentes que se resisten al cambio”.
El pensamiento es un producto del proceso mental cognitivo (razonamiento, abstracciones, memoria, imaginación, atención, entre otros). Todo el mundo piensa: es parte de nuestra naturaleza. Lo que nos distingue es la calidad de nuestros pensamientos. La excelencia en el pensamiento debe ejercerse de forma sistemática.
El pensamiento sirve para resolver problemas, aprender, crear, imaginar, predecir eventos o planear el futuro. Asimismo, el pensamiento puede ser condicionado por creencias introyectadas desde la primera infancia; por ejemplo: “ahí viene el coco si te portas mal”, Santa Claus o los Reyes Magos, fantasías, supersticiones y adoctrinamientos. Posteriormente, en la adolescencia comenzamos a cuestionar algunos de esos condicionamientos; sin embargo, el entorno social, ideológico, cultural o religioso suele ser más difícil de cuestionar. Pensar de manera crítica tiende a ser rechazado, ya que en la escuela, en grupos religiosos o en agrupaciones políticas, por lo general se impone un modelo a seguir.
¿Tenemos plena libertad para reflexionar, cuestionar y tomar decisiones?
Existen ejemplos importantes a lo largo de la historia de personajes que desafiaron los estatus establecidos del sistema de creencias en el entorno donde vivieron.
Sócrates, en filosofía, es un buen ejemplo al respecto. Este filósofo ateniense, considerado el padre de la filosofía occidental, fue acusado de corromper a los jóvenes. Su único “crimen” fue enseñar a pensar, cuestionándolo todo mediante un método filosófico llamado mayéutica, que consiste en formular preguntas incisivas para eliminar las falsas creencias mediante el diálogo.
Fue sentenciado y condenado a beber la cicuta, un poderoso brebaje que acabó con su vida en pocos minutos. Sócrates no escribió ningún texto; fue su discípulo Platón quien recopiló sus enseñanzas en la obra Diálogos de Platón, como El banquete. Posteriormente, Aristóteles sistematizó parte de ese pensamiento mediante la lógica.
Pero ¿cuál fue su crimen mayor? Cuestionar el sistema de creencias mediante el uso de la razón para llegar a la verdad: el pensamiento crítico.
Sócrates sostenía que era el más sabio de sus contemporáneos porque solo sabía que no sabía nada.
¿Por qué resultan tan peligrosas y desafiantes sus enseñanzas? Porque el pensamiento racional desafía al sistema de creencias y nos hace conscientes de los condicionamientos que sostienen el poder, el autoritarismo y los convencionalismos.
Otro ejemplo lo encontramos en la ciencia: Galileo Galilei.
El conflicto entre Galileo y la Inquisición representa el enfrentamiento entre el libre pensamiento, la ciencia y la religión, así como entre el conocimiento y el fanatismo.
Creencias vs. conocimiento
Creencia: es la aceptación de una idea, hecho o información que pensamos verdadera sin pruebas o evidencias que lo comprueben.
Las creencias funcionan como un mapa mental subjetivo. De acuerdo con criterios sociales o convencionales, nos permiten tomar decisiones rápidas y sirven como guía para nuestro comportamiento social. Sin embargo, no debemos confundir el mapa con el territorio, ni el menú con la comida.
Expresiones como: “los debieras”, “así son las cosas”, “callados se ven más bonitos”, “porque lo digo yo”, son ejemplos de convencionalismos de costumbres y tradiciones que rara vez se cuestionan. En sistemas jerárquicos las órdenes no se cuestionan, solo se cumplen. Ejemplos de ello son la milicia, ciertas órdenes religiosas o regímenes autoritarios o totalitarios.
El pensamiento racional es una forma de procesar información basada en la lógica, la evidencia objetiva y el análisis crítico, en lugar de emociones o impulsos.
El conocimiento racional se fundamenta en evidencia científica, mediante pruebas o evidencias. Por ejemplo, en el diagnóstico médico se utilizan pruebas clínicas, estudios, ensayos y protocolos dentro de lo que se conoce como medicina basada en evidencias.
Diferentes métodos de pensamiento
La ciencia es una forma de pensar que utiliza el método científico.
Entre los tipos de pensamiento podemos mencionar:
- Pensamiento crítico: forma de analizar un tema o problema para mejorar la calidad de los razonamientos.
- Pensamiento analítico: desglosa un problema para comprenderlo mejor o crear un proyecto.
- Pensamiento lógico: sistematizado, coherente y racional.
- Pensamiento sistémico y analógico: orientado a la solución de problemas.
- Análisis y toma de decisiones.
También se suele hablar de los dos hemisferios cerebrales: el izquierdo, más asociado con el pensamiento analítico y lógico, y el derecho, vinculado con la creatividad y la intuición. Esta combinación permite encontrar formas innovadoras de resolver problemas.
El pensamiento científico precede al método científico, entendido como un proceso riguroso de investigación que busca descubrir nuevos conocimientos o corregir los existentes mediante la observación, la medición y la experimentación, con el fin de formular hipótesis.
Pensar con una mente abierta permite idear soluciones a los problemas. Sin embargo, el pensamiento crítico puede resultar riesgoso cuando autoridades o grupos de poder —gobiernos, intereses particulares, ideologías o dogmas religiosos— ven afectados sus intereses.
A Sócrates le costó la vida. A Hipatia de Alejandría, astrónoma, matemática y filósofa, también. Galileo enfrentó a la Inquisición. Giordano Bruno fue acusado y quemado por hereje. Este filósofo y astrónomo italiano postuló que el universo es infinito, rompiendo con el geocentrismo de Tolomeo. El filósofo Baruch Spinoza fue expulsado y rechazado por cuestionar algunos pasajes bíblicos y sostener que Dios está presente en toda la naturaleza (panteísmo). Charles Darwin enfrentó la burla y la condena de su época tras publicar El origen de las especies.
El pensamiento crítico no consiste en juzgar, señalar o acusar a nadie; busca, mediante el razonamiento, acercarse a la verdad. A diferencia del pensamiento dogmático —basado en creencias o supersticiones—, tiene la virtud de rectificar sus propios errores.
Me permito hacerte una pregunta:
¿Y tú, qué método utilizas para pensar, resolver problemas y actualizar tus creencias y costumbres?
¿Eres una persona de mente abierta?
¿Qué tanto te resistes al cambio?
La sabiduría es un tesoro escondido.
“Acoge mis palabras y guarda mis enseñanzas; que tu oído se abra a la sabiduría, que tu corazón se incline ante la verdad. Apela a tu inteligencia y guíate por la razón.”
Proverbios 2.
“La verdad nos hará libres.”
Jesús.
Saile Villalobos (eliasvillalobossaile.com) nació el 5 de mayo de 1952 en la Ciudad de México. Es licenciado en Mercadotecnia y Publicidad. Trabajó en la industria farmacéutica durante treinta y tres años. Es autor de las novelas «Del odio al amor», «Frente al espejo», «La corporación» (El secreto) y «Grafiti». También es autor del poemario «Mis reflexiones». Ha publicado «Cuentos y fábulas», «El niño navegante» y «Fábulas y cuentos del Búho Sabio». Ganador del concurso de cuento infantil BUAP-Sabersinfin, con su obra: «El niño alebrije». Ha participado en todas las ediciones de la «Antología internacional de poesía Sabersinfin». Publica en «Filigramma», la revista del Círculo de Escritores





























