ConoSer Bien
¿Cómo se llora a seis millones de muertos? ¿Cuántas velas se encienden? ¿Cuántas plegarias se oran? ¿Sabemos cómo recordar a las víctimas, su soledad, su impotencia? Nos dejaron sin dejar rastro, y nosotros somos ese rastro.
Elie Wiesel (sobreviviente de Auschwitz;
Premio Nobel de la Paz)
El 1 de septiembre de 1939 dio inicio la segunda guerra mundial al invadir Alemania a Polonia. Conflicto en el que se vieron implicadas la mayor parte de las naciones del mundo y que está marcado por hechos trágicos que incluyeron: la muerte masiva de civiles, el Holocausto y el uso de armas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, el 6 y el 9 de agosto de 1945.
La Segunda Guerra Mundial ha sido el conflicto bélico más devastador y aterrador en la historia de la humanidad, durante los 6 años que duró, tuvo un coste humano irreparable. Se estima que entre 50 y 70 millones de personas perdieron la vida, otras estimaciones más pesimistas llegan a más de 100 millones de fallecimientos, es decir, más de un 2% de la población mundial de esa época.
El Holocausto (Shoah, en hebreo, traducido como “La Catástrofe”) es el genocidio realizado por el régimen de la Alemania nazi contra los judíos en este conflicto, utilizando como métodos de exterminio “la asfixia por gas venenoso, los disparos, el ahorcamiento, los trabajos forzados, el hambre, los experimentos pseudocientíficos, la tortura médica y los golpes”. Las víctimas no judías incluyeron a millones de polacos, comunistas, homosexuales, gitanos, discapacitados físicos y mentales y prisioneros de guerra soviéticos.
El complejo Auschwitz, situado al oeste de Cracovia en Polonia, desde su apertura el 20 de mayo de 1940 hasta el 27 de enero de 1945, fue el mayor centro de exterminio del nazismo, donde fueron enviadas cerca de un millón trescientas mil personas, de las cuales murieron un millón cien mil, nueve de cada diez eran judíos.
Auschwitz era un complejo de campos que poseía un campo de concentración, uno de exterminio y uno de trabajos forzados. Las víctimas que se libraban de la muerte inmediata por ser seleccionadas para trabajar eran sistemáticamente despojadas de su identidad individual. Les afeitaban la cabeza y les tatuaban un número de identificación en el antebrazo izquierdo. Los hombres eran obligados a vestir harapientos pantalones y chaquetas a rayas y las mujeres usaban vestidos de trabajo.
El complejo de campos de Auschwitz estaba formado por tres grandes campos: Auschwitz I – campo de concentración original, Auschwitz II (Birkenau) – campo de concentración y exterminio y Auschwitz III (Monowitz) – campo de trabajos forzados para la IG Farben, y 45 campos satélites más. Las cuatro cámaras de gas más grandes podían contener hasta 2,000 personas al mismo tiempo.
En Auschwitz I, el campo de concentración original, que servía de centro administrativo para todo el complejo. Sobre la entrada al campo había un cartel que decía: ARBEIT MACHT FREI, que significa “el trabajo te hace libre”. En realidad, ocurría todo lo contrario. El trabajo se convertía en otra forma de genocidio que los nazis llamaban “exterminación a través del trabajo”. Ahí, murieron cerca de 70,000 intelectuales polacos y prisioneros de guerra soviéticos. El campo albergaba entre 13,000 y 16,000 prisioneros, cifra que llegó a 20,000 en 1942.
En Auschwitz II (Birkenau). En esta sección se ubicaban las mujeres. Allí se encerró a cientos de miles de judíos y se ejecutó a más de un millón de deportados y decenas de miles de gitanos. Llegó a albergar hasta 100,000 prisioneros.
Auschwitz III, utilizado como campo de trabajo esclavo para las empresas IG Farben (productores del gas Zyklon B, veneno que fue usado en las cámaras de gas de los campos de exterminio). Los campos subalternos de trabajo en el complejo de Auschwitz estaban bien relacionados con la industria alemana, sobre todo en las áreas militares, metalúrgicas y mineras.
Escaparse de Auschwitz era casi imposible. Había cercas electrificadas de alambre de púas que rodeaban el campo de concentración y el centro de exterminio. Los guardias, apostados en las numerosas torres de vigilancia, estaban equipados con ametralladoras y rifles automáticos. Las vidas de los prisioneros estaban bajo el completo control de los guardias, quienes por capricho podían infligirles crueles castigos.
La cifra de víctimas sería aún mayor si no hubieran existido personas con valentía y coraje que arriesgando su vida, salvaron a ciudadanos judíos durante el Holocausto, demostrando que el hombre es capaz de tomar decisiones humanas en las circunstancias más críticas. Oskar Schindler; Eugene Lazowski; Gilberto Bosques Saldívar (poblano); Giorgio Perlasca; Ángel Sanz Briz; Nicholas Winton; Albert Battel; Albert Göring.
Entre algunos de los prisioneros que pasaron por este centro de exterminio están: Józef Cyrankiewicz quién presidió el gobierno de la República Popular de Polonia; Ana Frank, Edith Frank, madre de Ana y Otto Frank, padre de Ana, quien sobrevivió y publicó el diario de su hija; Maximilian Kolbe, santo polaco, voluntario para morir de hambre en lugar del prisionero Franciszek Gajowniczek. Edith Stein, monja católica y santa alemana de origen judío que murió en las cámaras de gas de Auschwitz II.
Además, Elie Wiesel, sobrevivió a su reclusión en Auschwitz, galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1986; Viktor Frankl, psiquiatra, quien planteó una terapia psiquiátrica llamada logoterapia. Relata su experiencia en su libro “El hombre en busca de sentido”. Imre Kertész, escritor húngaro, premio Nobel de literatura. Gisella Perl, médica que ayudó a abortar a más de 1000 bebés para que las madres no fueran asesinadas y no experimentaran con sus hijos.
En 1947 en Auschwitz fue fundado el Museo estatal Auschwitz-Birkenau. Es un monumento de crímenes de guerra alemanes en la Polonia ocupada. La Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1979 como uno de los lugares de mayor simbolismo del Holocausto o Shoah.
Auschwitz: eje del Holocausto que no se debe olvidar nunca jamás.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com




























