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Cornadas de silencio

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Imagen del autor Gonghuimin468 en PIXABAY

Tarde serena, tranquila y callada,
tarde de toros y heridas tardías,
cuidando embestidas que llegan calladas
como sombras largas de viejas agonías.
Dicen los dictados que en tardes heladas,
las cornadas son siempre de malas heridas.
Y en esta distancia de horas calladas,
siento espinas que mi calma desborda,
un sabor amargo que al alma ahonda.

Allá vas, presumiendo amores de fuego,
repitiendo palabras que apenas sostienes,
como si al decirlo, pudieras con celo
engañarte a ti misma en los vaivenes.
Dices quererme y amarme,
de un amor que entre dudas apenas se mantiene.

Y me reclamas desde tan lejos,
a distancias frías,
si aún te quiero con desconfianza.
Hechos son razones que dejas ver en tu ironía,
pero es el miedo quien más te alcanza.
Y yo aquí, como buen torero, tranquilo,
esperando y viendo que el alma se lanza.

Regresa si quieres y mírame en calma,
atrévete a hablar si tus ojos son sinceros.
Que no sea la distancia quien a tu alma le haga eco
en suspiros tan altaneros.
Di lo que callas con gestos certeros,
que sea tu mirada quien diga el reclamo
y no la distancia ni palabras huecas.

Porque entre cornadas y espinas,
te amo, aunque mi paciencia a veces flaquea.
Aquí sigo esperando que todo sea.
Y si al fin te atreves a romper silencios,
que tus ojos hablen y no el orgullo,
que no haya excusas ni falsos intentos,
solo la verdad, sin miedo ni absurdo murmullo.

Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta