ConoSer Bien
“Nunca tan hermosa cosa vido” (Refiriéndose a Cuba)
Cristóbal Colón (1451 – 1506)
Fue un 12 de octubre del año 1492, cuando después de una larga travesía de 36 días a través del Océano Atlántico, navegando en tres embarcaciones: la carabela (embarcación a vela ligera usada en viajes oceánicos en los siglos XV y XVI por Portugal y España) la Niña, la carabela la Pinta y la nao (barco mercante de casco redondo y un solo mástil con vela cuadrada) la Santa María, llega Cristóbal Colón a la isla de Guanahaní, que ahora es parte de las Bahamas, la cual bautizó como San Salvador.
Posteriormente, Colón continuó explorando la región caribeña, llegando a Cuba y más tarde a la isla La Española (actualmente conforma los países de Haití y República Dominicana). El 24 de diciembre, la nave Santa María encalló en sus costas, y los exploradores utilizaron sus restos para realizar la primera construcción en suelo americano, a la que llamaron Fuerte Navidad.
En este 2024, se cumplen 532 años de la llegada de las primeras expediciones al “Nuevo Mundo”. Aunque su nombre tradicional ha sido el de “Descubrimiento de América” o “Día de la raza”, existe un debate en torno a cómo debería llamarse esta conmemoración, que varía según el país y la cultura¹. Por ejemplo, en España se elige el nombre “Día de la Hispanidad” o “Día de la Fiesta Nacional”, mientras que en Estados Unidos se denomina “Columbus Day” (“Día de Colón”).
Entre las naciones latinoamericanas suele elegirse entre “Día del encuentro de dos mundos”, concepto ampliamente criticado por aludir a una especie de encuentro idílico o amistoso, cuando en realidad devino en una guerra sangrienta; el “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”, de tono más conciliador; o bien el “Día de la Resistencia Indígena”, en franca conmemoración de los pueblos derrotados durante la guerra de conquista.
Sea cualesquiera de los nombres anteriores que se adopte, este hecho será conocido como el que marca el comienzo de la colonización del continente por los europeos, ya que la llegada de ellos inició un proceso de profunda transformación política, económica, social y cultural en América.
El personaje principal de este acontecimiento es el enigmático Cristóbal Colón, navegante que logró, casi sin quererlo, descubrir un continente al que nadie había podido llegar todavía comenzando una nueva etapa en el mundo que se conoció como la “época de los navegantes” y que se desarrolló durante los siguientes cien años en todo el mundo.
Después de más de quinientos años todavía hay varias incógnitas sobre el personaje de Colón. Por ejemplo, ¿En dónde nació?, ¿Cuál es con certeza su verdadera procedencia?, ¿Cuál fue su verdadero rostro? Y muchas otras incógnitas.
Sobre en ¿dónde nació? la hipótesis más respaldada dice que el descubridor de América nació en Génova, pero otros expertos le relacionan con Galicia y Castilla. Existe incluso la teoría de que era un noble portugués de ascendencia polaca. La historia ha sido incapaz hasta el momento de ofrecer una respuesta unánime sobre la procedencia del descubridor del Nuevo Mundo.
Se ha señalado el origen humilde de su familia como la causa de que Cristóbal Colón no quiso revelar de dónde era realmente. Peter Dickson, un exanalista de la CIA hizo públicas las conclusiones de su investigación sobre el origen de Cristóbal Colón, en las que cuestionaba su origen humilde y afirmaba que se trata de “un mestizo mediterráneo multicultural con un complejo árbol genealógico”.
Otro dato que marcan los estudiosos del tema es que el descubridor de América jamás se hizo un retrato en vida y todos los cuadros de su supuesto rostro repartidos por el mundo fueron pintados tras su muerte y a partir de descripciones, es decir, son suposiciones ya que la gran disparidad entre los retratos más conocidos del navegante da fe de ello.
Es por lo que se sostiene que en los retratos: “Ninguno es Colón y todos son Colón”. Los rasgos físicos más llamativos del navegante de los que ha quedado constancia es que tenía ojos azules, nariz aguileña y prominente, que le ocupaba buena parte del rostro, y cabellos rubios entre los que ya despuntaban algunas canas ya que tenía alrededor de 40 años cuando llegó a América.
Todas las investigaciones sobre su aspecto físico coinciden en que su imagen es imprecisa, pues “está hecha al estilo de aquella época y, más que en sus rasgos físicos, se centra en subrayar su personalidad, su don de gentes o la capacidad de convicción con que atrajo a los Reyes Católicos para patrocinar una aventura que muchos veían harto incierta”.
Otro aspecto enigmático de Colón es su afición a la escritura, de él se conservan relativamente pocos documentos autógrafos, pero el registro de las cartas de Colón es extenso. La más conocida es la carta que escribió en 1493 tras su primer viaje, en la que anunciaba sus hallazgos a los Reyes Católicos.
Se sabe que mantenía un flujo constante de informes a los Reyes Católicos, comunicando sobre sus descubrimientos y las posibles riquezas en las nuevas tierras. No obstante, no todas las cartas de Colón han sobrevivido.
Se sabe que muchas de sus cartas y documentos se han perdido con el tiempo, pero las que sobrevivieron han dejado una huella imborrable en la historia. Por sus hazañas, Colón, se hizo acreedor a ocupar varios cargos, entre ellos el de Almirante, Virrey, Gobernador general de las Indias Occidentales.
Es el enigmático Cristóbal Colón el iniciador de la historiografía americana con las Cartas que dirigió a los Reyes Católicos y el Diario de sus viajes, resultado del sueño de llegar al Extremo Oriente (conocido como “Las Indias”) desde Europa, navegando por el océano Atlántico, descubriendo un vasto continente cuyo nombre se le debe a Américo Vespucio.
Juzgue usted, amable lector, ya que la Historia así lo narra.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com
Referencia:
https://concepto.de/descubrimiento-de-america/#ixzz8o6mzamVQ































