Inicio Artículos Artículos de Ciencia y Tecnología La dicha de navegar por el ciberespacio

La dicha de navegar por el ciberespacio

498
Imagen del autor Gagnonm1993 en PIXABAY

ConoSer Bien

“Todos estamos ahora conectados por internet,
como las neuronas en un cerebro gigante

Stephen Hawking (1942-2018)

El 23 de agosto de cada año, se celebra el “Dia del Internauta” para conmemorar un aniversario más de la publicación de la primera página web a nivel mundial que se llevó a cabo en el año 1991 y que hasta la fecha representa uno de los más grandes avances tecnológicos de la humanidad.  

El verdadero origen del nacimiento de Internet data de 1958 cuando en Estados Unidos, a través de su Ministerio de Defensa, se funda la Agencia para los Proyectos de Investigación Avanzada de los Estados Unidos (ARPA), la cual exploraba la forma que permitiera la comunicación directa entre dos ordenadores. Ya en la década de los 60, nació ARPANET (la Red de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada) la primera conexión entre ordenadores. 

El crecimiento del internet ha sido tal que, en la actualidad, ha hecho que cada día se realicen más de 5.5 billones de búsquedas solo en Google, el buscador más famoso. Para que se tenga una idea, para una sola consulta de Google, el buscador debe emplear 1,000 ordenadores en 0.2 segundos para poder generar la página de resultados. Según sus estimaciones, se ha alcanzado un volumen superior a los 250,000 millones de correos electrónicos a diario.  

En 2023, se estimó que 5,400 millones de personas, o el 67% de la población mundial, tienen acceso a internet. De ellas, 4,888 millones usan redes sociales, lo que representa el 60.6% de la población mundial. En México hay 80.6 millones de usuarios de Internet, que representan el 70.1% de la población de seis años o más. 

Como consecuencia y debido a la gran influencia de internet, toda persona que hace uso de una aplicación en un ordenador, obtiene información de Internet, y/o interactúa con otras personas a través de correos electrónicos, y/o compartiendo archivos, y/o participando de discusiones en foros o en redes sociales, se le denomina internauta

La palabra Internauta es un neologismo resultante de la combinación de los términos formados por el prefijo latino inter -entre y del griego nautes -navegante aplicado por extensión a la navegación virtual de los usuarios habituales de Internet. El Diccionario de la Real Academia Española nos dice que internauta proviene del inglés Internaut, fusión de Internet “Internet” y astronaut “astronauta” y le da el siguiente significado: Persona que navega por internet. 

El término cibernauta, proveniente del verbo kybernaein, que es sinónimo de “pilotar una nave” y el sustantivo naus, que puede traducirse como “nave” y el sufijo –ta, que indica una acción y significa “persona que navega el espacio virtual creado por medios informáticos”. Tanto el término internauta, como su sinónimo cibernauta, señala a todo aquel que navega e interactúa con frecuencia con el ciberespacio.  

En un mundo donde miles de millones de personas pasamos horas frente a la computadora o al celular conectados a una red de internet, es importante reflexionar sobre el uso de esta herramienta digital que es imprescindible para el funcionamiento y entretenimiento día a día, y conocer sobre cuanto bien o mal nos hace pasar horas y horas frente a nuestros dispositivos electrónicos. 

El crear conciencia en el uso de estas herramientas es fundamental ya que nos puede provocar a los internautas algunos inconvenientes, por ejemplo: Según la Federación Ambientalista Internacional (FAI), ONG que se preocupa por el medio ambiente y luchar contra los tóxicos ambientales, indica que existen alrededor de 280 millones de redes inalámbricas en todo el mundo. Confirmando, en diversas investigaciones y estudios¹, los peligros y desventajas, no sólo a nivel seguridad y bienestar social, sino también en la salud y en nuestra vida diaria, ya que implica el uso del Wifi, que nos brinda conexión inalámbrica por medio de las frecuencias de 2.45 GHz y de 5.1 GHz, consideradas dañinas para el ser humano. 

Una conclusión contradictoria a esos estudios² nos indican que: “no afecta a las personas la presencia cercana de las antenas de telefonía celular, radio troncalizado digital y de telefonía IP inalámbrica de VoIP/WLAN, siempre y cuando se cumpla con estándares internacionales y a la normatividad nacional aplicable”. 

 De acuerdo con la FAI y otros organismos como la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer estima que las ondas electromagnéticas generadas por radiaciones emitidas del Wifi son potenciales agentes carcinógenos tipo 2B en los seres humanos.  

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que entre un 5 por ciento y 10 por ciento de la población mundial es electro sensible a la energía radioeléctrica y radiaciones inalámbricas, las cuales ocasionan: a) Mayor riesgo de padecimiento de cáncer; b) Dolores de cabeza; c) Insomnio; d) Irritabilidad, cambios de humor y depresión; e) Calentamiento de los tejidos. 

Por lo que estas organizaciones nos dan algunas recomendaciones para cuidar la salud: a) Usar alternativas al Wifi mediante conexión por cables o fibra óptica (son más eficientes y eliminan la radiación); b) Colocar el router del Wifi a un metro de distancia de los lugares que frecuentamos más en la casa o la oficina; c) Apagar el router cuando no esté en uso y antes de dormir. 

A pesar de las alarmantes cifras de personas (miles de millones) que hacen uso de internet en todo el mundo, esta herramienta tiene un limitado acceso para otros millones de personas. Aunque la gran mayoría de los países permiten usar el ciberespacio, otros califican a este como servicios indeseables e incluso ilegales, según sus propios beneficios y políticas. 

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com