ConoSer Bien
“La idea de una guerra nuclear es inquietante”
Walter Goodman
Le pregunto amable lector, ¿sabe usted qué tienen en común las siguientes fechas: 24 de febrero de 2022; 7 de octubre de 2023; 13 de junio de 2025 y si agregamos el 28 de julio de 1914 y el 1 de septiembre de 1939?, efectivamente, tienen en común el inicio de una guerra, el principio de una etapa de horror.
De las tres primeras no se sabe todavía cómo culminarán, pero de las últimas dos, la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), se sabe que han sido las guerras más cruentas de la historia
La Segunda Guerra Mundial, con un estimado de 50 a 70 millones de muertes, es considerado el enfrentamiento más sangriento. La Primera Guerra Mundial, aunque con menos bajas que la Segunda, sigue siendo uno de los conflictos más mortíferos, con alrededor de 20 millones de muertes. ¿Se imagina cuántos muertos podría haber si estalla una guerra nuclear?, mejor, ni pensar en ello.
La palabra guerra proviene del germánico “werra” con el significado de “desorden, pelea, discordia”; el Diccionario le atribuye varias acepciones, entre ellas: a. Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias; b. Lucha o combate, aunque sea en sentido moral; c. Oposición de una cosa con otra.
Vivimos en una época de intensa violencia que en el último lustro se ha visto enmarcado por agresiones e invasiones. Varios conflictos armados han estallado o continuado a nivel mundial. Ejemplo de ello es la invasión rusa de Ucrania, que ha causado muertos y heridos entre la población civil, así como daños en hospitales, escuelas y viviendas.
La guerra entre Israel y Hamás, en Gaza, que surge cuando Hamás atacó el sur de Israel, respondiendo este con una campaña militar (operación Espadas de Hierro) en la que ha descargado todo su potencial militar por tierra, mar y aire.
Muy recientemente el ataque de Israel a las instalaciones militares de Irán con la mayor ola de bombardeos aéreos, con el objetivo fundamental y bastante claro de dañar el programa nuclear del país, puesto que Irán ha acumulado más de 400 kilogramos de uranio enriquecido de una pureza del 60 por ciento, es decir, que supera con creces lo necesario para la producción de energía civil y se acerca peligrosamente al material apto para armas. Un enriquecimiento al 90 por ciento haría que esos 400 kilogramos fueran suficientes para unas diez armas nucleares. Esta agresión de Israel, provocó represalias por parte de Irán y desde entonces ambos países han continuado atacándose mutuamente. Con el peligro de que los EEUU participen en el conflicto.
La guerra forma parte de la cultura de la humanidad, desde la prehistoria hasta nuestros días, es tan antigua como nuestra especie. Antes de que hubiese propiedades y territorios que defender, ya existían conflictos.
La historia de la humanidad está marcada por una constante presencia de conflictos armados que han provocado cientos de millones de muertos. La ausencia de registros oficiales y de evidencias en las guerras antiguas impide contabilizar cifras exactas, pero sí es posible realizar estimaciones teniendo en cuenta factores como durante cuánto tiempo fueron disputadas, con qué frecuencia y su letalidad.
El primer conflicto bélico del que se tiene constancia es el que enfrentó a las ciudades-estado sumerias de Lagash y Umma, hacia el año 2,450 a. C. La disputa se produjo por unas tierras de regadío, es decir, de un terreno dedicado a cultivos que se fertiliza con riego. El rey de Lagash, Eannatum, comandó el ejército, que resultó victorioso, y convirtió a Umma en un estado vasallo.
No ha habido período del pasado que se haya visto libre de luchas encarnizadas y enfrentamientos entre tribus, pueblos o civilizaciones. Los textos literarios más remotos, el Antiguo Testamento, el poema de Gilgamesh y, sobre todo, la Ilíada, hablan de combates y de hazañas bélicas
Según la Enciclopedia mundial de las relaciones internacionales y Naciones Unidas, en los últimos 5,500 años se han producido 14,513 guerras que se han llevado 1,240 millones de vidas y no han dejado sino 292 años de paz. Y únicamente entre 1960 y 1982, dicha enciclopedia estima 65 conflictos armados (considerando solo los que hayan producido al menos mil muertos) en 49 países, con un total de 11 millones de víctimas.
Hace aproximadamente unos 66 millones de años, un asteroide llamado Chicxulub se estrelló en lo que hoy es el Golfo de México. La colisión provocó que toneladas de sulfatos y hollín se elevaran en la atmósfera, evitando la llegada de la luz solar a la superficie del planeta. Como consecuencia indirecta, la Tierra se enfrió, el clima cambió y la productividad primaria se derrumbó.
Hoy la historia puede repetirse, uno de los escenarios que podrían provocar una catástrofe de magnitud similar sería por un conflicto nuclear, incluso si este se produce a pequeña escala. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio publicada en la revista Nature Food¹.
Más allá de la destrucción provocada directamente por las explosiones y la radiación, la detonación de armas nucleares provocaría incendios masivos que inyectarían suficiente cantidad de hollín en la atmósfera como para impedir que la luz solar llegara a la superficie y limitar la producción de alimentos.
Para llegar a esas conclusiones se calculó, a partir de los arsenales nucleares declarados por distintos países, la probable inyección de hollín en la atmósfera tras una semana de conflicto nuclear. También su impacto en los principales cultivos, la pesca o la actividad ganadera. Lo que encontraron es que, la producción de alimentos sería insuficiente para garantizar el abastecimiento en la mayoría de las naciones.
Se pronostica, además, que la detonación de armas nucleares provocaría una escasez masiva de alimentos en casi todos los países del mundo, y estiman que las muertes inducidas por las hambrunas derivadas de una guerra nuclear, por ejemplo, entre India y Pakistán, podrían rondar los 2,500 millones en los dos años posteriores al estallido de la guerra. Para un conflicto nuclear entre Estados Unidos y Rusia, las muertes relacionadas con la hambruna podrían llegar a 5,000 millones de personas, dos tercios de la población mundial.
Lo dejo para su reflexión, usted tiene la última opinión.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com
Referencia:
nationalgeographic.com.es/ciencia/guerra-nuclear-entre-rusia-estados-unidos-provocaria-hambruna-mundial-estas-serian-consecuencias_18670































