Por Salvador Calva Morales
Nadie nace con la ciencia entre las manos,
ni con la verdad escrita en la razón;
hasta los sabios comenzaron siendo humanos,
tropezando con su propia confusión.
Preguntar no disminuye la grandeza,
ni el silencio nos convierte en sabios;
reconocer la ignorancia es fortaleza,
más que presumir verdades en los labios.
No basta con atesorar conocimientos,
ni llenar de mil lecturas la memoria;
el saber se nutre de los pensamientos
y la reflexión convierte en luz la historia.
He aprendido que la duda es compañera,
que no todo tiene pronta solución;
quien escucha, quien observa y persevera,
va ensanchando los caminos de su razón.
Juventud, no tengas prisa por saberlo,
ni presumas de tener siempre razón;
lo importante no es saberlo ni entenderlo todo,
sino nunca renunciar a la interrogación.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta
































