Somos engranajes en la niebla,
una maquinaria que palpita en la sombra,
reflejo de un caos silencioso
que se despliega en los recovecos del tiempo,
rompiendo la frontera entre lo real y lo imaginado.
El pensamiento es un río subterráneo,
surca las piedras del ser,
horada los abismos invisibles
y encuentra verdades sin rostro,
caminos que solo existen al recorrerlos.
Cada paso es una chispa en la noche,
un eco que se deshace en la distancia,
somos la expansión de lo que no se dice,
el susurro de estrellas que jamás vemos
pero sentimos en el pulso del universo.
Pequeñez que se expande en lo inmenso,
microscópica eternidad que danza en el vacío,
somos la hondura infinita del instante,
el juego de espejos que nos habita
y nos refleja en cada respiro.
Ser es cruzar la línea del viento,
penetrar la materia sin nombre,
somos el silencio que canta,
el fuego que no quema,
una flor que se abre en el infinito.
Abel Pérez Rojas #Abelperezrojaspoeta































