Después de años de sombras y silencio,
vuelves,
y el tiempo se quiebra en tus ojos.
Nunca olvidé tu mirada penetrante,
ojos negros,
como luceros de fuego.
Te he vuelto a encontrar,
como un susurro eterno,
una llama dormida,
como un volcán apagado,
pero tus deseos,
en activo.
Tu piel, como un mapa olvidado,
recuerda el tacto
de mis manos perdidas.
Cada línea de tu cuerpo
es un eco sagrado,
de noches mudas,
calladas,
de historias vividas.
Hoy que te he vuelto a ver,
tu mirada me atraviesa
sin tregua y sin razón,
me invita a un abismo
que nunca olvidé.
En tu boca, el pasado se entrega,
palabras dulces y tiernas,
como ayer,
hoy vuelven a renacer.
Como renace en tus labios
lo que un día soñé
si te volvía a ver.
Nos devoró el tiempo,
la ausencia,
pero no el olvido.
Presentes tengo tus besos
que queman con caricias voraces.
Eres río que arrastra mi urgencia,
la pasión que despierta
en mis venas fugaces.
Te tomo, te llevo,
en cada suspiro,
recorriendo el ayer,
encendiendo el presente,
el hoy que te he vuelto a ver.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta































