Por Salvador Calva Morales
La luz que nunca se apaga,
un fuego que vive en nosotros,
silencioso pero constante.
Manos que siembran esperanza,
voces que rompen el silencio,
caminos que cruzan sombras,
corazones que aprenden algo nuevo.
En cada alma que se enciende,
en cada gesto y palabra,
vive la fuerza,
un fuego que no cesa,
una luz que nunca muere.
Esta antorcha es nuestra herencia,
un regalo de quienes vinieron antes,
es nuestra responsabilidad,
sostenerla con cuidado,
para que siga brillando.
Toma esta luz y camina,
que ilumine tu paso y el de otros,
que inspire y transforme,
que mantenga viva siempre,
la esperanza y el saber.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























