Por Enrique Canchola Martínez. Universidad Autónoma Metropolitana. Ciudad de México, México.
La escultura cuántica
de Miguel Peraza
activa las áreas cerebrales
prefrontales mediales.
También las mediales temporales
y las lleva a confluir
en el cíngulo posterior
activando el default mode Cerebralis.
Su escultura construye procesos mentales
con experiencias anteriores de vida
sus llenos y vacíos secuenciales
que inducen dopamina, NE y serotonina.
Su escultura no es solo metal y color
lo que el escultor nos ofrece
es una ventana a otros muchos mundos
donde la realidad se desvanece.
Cada forma es una onda
que se bifurca y se superpone
creando infinitas posibilidades
que solo existen al observarlas.
El arte es una ciencia
y la ciencia es un arte
que Peraza fusiona en su obra
para desafiar nuestra mente.
Su escultura es una paradoja
que nos muestra lo que no vemos
y nos hace imaginar lo que podría ser
si viviéramos en otros universos.
Enrique Canchola Martínez. Universidad Autónoma Metropolitana. Ciudad de México, México.
































