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La poesía, moduladora neuroendocrinológica

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La poesía, moduladora neuroendocrinológica
Enrique Canchola Martínez
Profesor e Investigador
Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa
Ciudad de México, México

18 de octubre de 2023
La poesía moduladora neuroendocrinológica, posiblemente sea un término y un concepto que no tenga un significado claro, pero podría interpretarse como una forma de expresar la relación entre el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmune a través de la palabra que en métrica y con ritmo, van construyendo el mundo sensual de la poesía.

Estos sistemas se comunican entre sí mediante sustancias como neurotransmisores, neuromoduladores, hormonas y citoquinas, que regulan y modulan la respuesta inmune y la homeostasis del organismo.

Un posible ejemplo de poesía modulador neuroendocrino diría:

Soy un ser complejo y dinámico/que integra tres sistemas en armonía/nervioso, endocrino e inmune/que dialogan con química y energía/. Mis neurotransmisores son mensajeros/que transmiten impulsos y emociones/mis neuromoduladores son reguladores/que ajustan la intensidad de las acciones/. Mis hormonas son señales/que viajan por la sangre y los tejidos/mis citoquinas son moléculas/que activan o inhiben los mecanismos defensivos/. Soy un ser complejo y dinámico/que se adapta al medio y a los cambios/sistemas nervioso, endocrino e inmune/que se expresan con lenguaje en poesía.

Cabe mencionar que, hay algunos estudios que han explorado los efectos de la poesía en el cuerpo humano, especialmente en el cerebro y el sistema nervioso autónomo, en los cuales se han encontrado que:

a) La poesía genera más placer a nivel cerebral que la música, ya que activa partes del cerebro que permanecen “apagadas” cuando se escucha música o se ven películas. La actividad electromagnética cerebral se sincroniza formando ondas alfa, que se prenden cuando el cerebro está con funcionando con los ojos cerrado o está en meditación trascendental.

b) Estimula la memoria, incrementando la liberación de neurotransmisores y neurohormonas que participan en la cognición, facilita la introspección y relaja o disminuye la tensión nerviosa, al activar el hemisferio derecho del cerebro, que se encarga de procesar la información de forma global, creativa y emocional.

c) La poesía incrementa las habilidades cognitivas y la flexibilidad mental, al exigir un esfuerzo para comprender los cambios de significado de las palabras y las metáforas que se usan en los versos de la poesía. Esto permite que el cerebro sea más capaz de adaptarse a las situaciones y resolver más fácilmente los problemas que enfrentamos.

d)Además, la poesía puede influir en otras partes del cuerpo humano, como el oído, la piel, el corazón y el sistema inmune, al provocar sensaciones, emociones y respuestas fisiológicas. Por ejemplo, hay poemas que pueden hacer que se nos pongan los pelos de punta, que se nos acelere el pulso o que se nos liberen sustancias como la dopamina o la serotonina que llevan al pensamiento a otras dimensiones mentales.