Por Enrique Canchola Martínez. Universidad Autónoma Metropolitana. Ciudad de México, México.
Una Metáfora de renovación y unidad
El concepto simbólico, en “Dos llamas”, como lo presenta Miguel Peraza en su escultura, es una metáfora rica y profunda en simbolismos, que abarca múltiples dimensiones de la experiencia humana y espiritual.
Simbolismo en las Dos Llamas.
A lo largo de la historia de la humanidad, el fuego ha sido un símbolo muy poderoso y enigmático. Desde el mito de Prometeo, quien robó el fuego de los dioses para entregárselo a los hombres, hasta las ceremonias religiosas y rituales de diversas culturas, el fuego, representa tanto la destrucción como la creación, la purificación y la renovación del espíritu. En este contexto, el concepto de dos llamas entrelazadas de la escultura de Peraza, adquiere un significado aún más profundo, simbolizando la unión de fuerzas complementarias y la búsqueda de un equilibrio espiritual y emocional.
El fuego energía transformadora.
En su esencia, el fuego, , es una manifestación de energía y transformación. El fuego otorgado a la humanidad por Prometeo, es un acto que simboliza el atrevimiento y la pasión por el conocimiento y el progreso. Este fuego no solo ilumina y calienta, sino que también tiene el poder de renovar y transformar. En este sentido, la escultura “Dos llamas”, puede representar también, la dualidad inherente en todas las cosas: luz y oscuridad, creación y destrucción, amor y odio. Esta dualidad es esencial para comprender la naturaleza del espíritu humano y su capacidad para alcanzar la paz y la armonía.
Llamas entrelazadas
Cuando dos llamas se entrelazan, no solo se fusionan sus energías, sino que también se crea una nueva entidad que es más poderosa y significativa que la suma de sus partes. Este entrelazamiento simboliza la unión de dos espíritus, dos mentes, dos corazones que, al unirse, encuentran una fuerza y una calma que no podrían alcanzar por separado. La escultura de las “Dos llamas” entrelazadas, nos recuerda la importancia de la fraternidad y la colaboración en nuestra búsqueda de paz y armonía en el mundo.
Dos llamas: Espíritu de Renovación.
El fuego también es un símbolo de renovación. Así como el ave fénix renace de sus cenizas, el espíritu humano tiene la capacidad de renovarse y transformarse a través de la adversidad. Las “Dos llamas” representan esta capacidad de renovación y la esperanza de un nuevo comienzo. En un mundo lleno de conflictos y divisiones, el simbolismo de las dos llamas nos invita a buscar la renovación de nuestro espíritu a través del amor, la compasión y la comprensión mutua, contenida en su corazón que lo conforma el símbolo del Club Rotario Internacional
La Paz y la Armonía en la escultura Dos llamas.
El deseo de paz y armonía es una aspiración universal. Las dos llamas, al entrelazarse, simbolizan la posibilidad de alcanzar esta paz a través de la unidad y la colaboración. En un mundo donde las diferencias a menudo nos separan, el concepto de las dos llamas, nos recuerda que, al unir nuestras mentes y corazones, podemos construir una conciencia plena y extendida que nos lleve a una nueva aventura de paz y armonía.
La escultura “Dos llamas”, de Peraza, ubicada en el Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, construida con geometría fractal cuántica, simboliza una metáfora que nos invita a reflexionar sobre la dualidad de la existencia, la importancia de la fraternidad y la capacidad de renovación del espíritu humano. Nos recuerda, que, al entrelazar nuestras mentes y corazones, podemos encontrar el sendero para construir un mundo igualitario, pacífico y armonioso. Dos llamas, con sus lenguas de fuego nos recuerda también, el descenso de la divinidad sobre nuestro corazón y alma para iluminar nuestras vidas.
Enrique Canchola Martínez
Universidad Autónoma Metropolitana
Facultad de Medicina UNAM
Ciudad de México, México.





























