Eres la mujer más analógica
que hasta hoy he conocido,
mezcla perfecta de calma y sentido.
Tu esencia tranquila, tu alma serena,
me entregan la paz
que mi ser envenena.
¿Cómo traducir tu ser en versos claros,
si en la luna te busco
y en el sol te hallo?
Eres transparente, amor,
luz infinita;
con solo mirarte
mi energía se excita.
Simulada, cautelosa, reservada,
casi al oído me preguntas:
“¿Cómo describirías
la primera vez que hiciste el amor conmigo?”
No hay palabras fáciles,
solo emociones,
un torbellino de sentires,
un mar de pasiones.
Estar contigo y dentro de ti
fue un remanso,
tu entrega angelical,
mi más dulce descanso.
Romance y candor,
pasión y amor,
todo junto en un acto
que nos hizo un solo ardor.
Tus suspiros me dieron
confianza absoluta;
tu humedad temprana
mi alma permuta.
“Entra, soy toda tuya”,
dijiste al oído,
y el cielo tocamos
en un gemido infinito.
Ochenta años de vivencias
no se comparan contigo;
hay una calma
que otras no alcanzaron.
Tu calor y humedad
es el paraíso ideal,
me hacen sentir
que contigo nada es igual.
Y en tan poco tiempo
mil veces repetimos,
mil veces, al amarte,
mi vida he vivido.
Porque en cada encuentro,
pasión y entrega,
mi alma y mi cuerpo
por ti se despliegan.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta
































