Si mi presencia te adormece,
en un sopor,
que te extravía la conciencia,
y te aproxima a la sensación
de la locura y el desánimo,
no te quedes conmigo.
La vida con frecuencia es buena.
Y la belleza que a veces nos rodea,
hace correr con intensidad
la sangre que fluye en nuestras venas.
Nos anima a disfrutar cada segundo
que la existencia otorga.
Pero, si sientes que mis palabras
te esclavizan el ánimo,
Y te orillan a la muerte,
que tan poco conoces.
Si mi mirada oprime tu garganta,
y enmudece de espanto tus labios.
Escapa, huye lejos,
resguárdate de mí,
olvida mi existencia.
Y por ningún motivo
te quedes conmigo.
Sálvate de mis lamentos,
de este mundo extraño mío,
que sin querer te atrapa
y te sumerge en un mar de llanto
Y duelo.
No dejes que el desvarío
de mi mente te succione.
No llores conmigo
por el estúpido dolor del mundo,
por aquellos sin esperanza,
por este frenético dolor
que me subyuga.
Y por favor, por favor,
de rodillas te pido,
no te quedes conmigo.
Xóchitl Niezhdanova, Poetisa Mexicana






























