Las paradojas de la percepción subjetiva
de los llenos y vacíos de la presencia y la ausencia
engañan a los órganos de los sentidos
llevando a la conciencia a senderos desconocidos.
Los Qualia construidos por la mirada seductora
altera sin piedad la razón del constructo emocional
los labios tiernos y carnosos de escultura angelical
llenan los vacíos de la ilusión placentera terrenal.
La paradoja de la onda latido del corazón
altera el pensamiento y alegra a la locura
dependiendo del experimento del amor
cuando se percibe la silueta de la tentación.
La superposición y entrelazamiento de la locura
y del amor codifican lenguajes binarios
difíciles de comprender en momentos ordinarios
y llevan a la mente al abismo de lo incongruente.
Enrique Canchola Martínez. 25 de noviembre de 2023





























