Por Salvador Calva Morales
Como se construye un edificio,
ladrillo sobre ladrillo,
así se construye el saber,
paso a paso y con paciencia.
Tú, Bruner, le diste herramientas
a los estudiantes más pequeños
para que sean sus propios arquitectos,
tiernos buscadores de respuestas.
Mostraste que aprender
no es repetir lo que otros dicen,
sino descubrir, explorar,
dar sentido a lo que existe.
El niño no espera instrucciones,
construye, prueba, se equivoca,
y en ese proceso
crea su propio espejo del mundo.
Tu mirada transforma el tiempo,
cada escuela es reflejo de tu voz;
la libertad se hace canto
cuando tu nombre se alza al sol,
y en cada maestro que inspira,
renace tu filosofía, fuerte como en altavoz.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























