Por Salvador Calva Morales
Cuando los años se me vuelvan cuesta arriba
y el andar se haga lento,
temo cruzar junto a tu luz
sin saber que es la tuya.
Que la memoria me traicione
y mis manos gastadas te busquen, temblorosas,
mientras la voz se me deshace en aire antiguo.
Temo que el tiempo y la muerte conspiren en silencio
para borrarte,
y por eso le pido a Dios
que, si todo ha de olvidarse,
me deje intacto este estremecimiento del alma,
para llamarte sin sonido,
decirte amor desde el pecho
y, aun en la penumbra, encontrarte.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























