Kupala, danzas con pies de rocío,
entre hierbas húmedas y canción.
Tus trenzas perfuman la madrugada,
y tu risa enciende la devoción.
En la noche breve del sol más alto,
los cuerpos se buscan bajo tu ley.
Tu aliento se esconde tras cada rama,
y el fuego y el agua se tornan rey.
Te invocan doncellas con guirnaldas verdes,
te siguen los jóvenes sin temor.
En cada caricia florece el mundo,
y en cada suspiro, nace el ardor.
Oh espíritu libre, madre de gozos,
que en lo sensual ves lo espiritual,
enseñas que amar es rito salvaje,
bautismo erótico y vegetal.
Kupala, virgen de luna fértil,
tu fiesta no acaba al amanecer:
quien arde en tus aguas, ya no regresa,
porque aprendió a amar sin poseer.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























