En la XIX Cumbre Mundial
Premio Nobel de la Paz.
Presentóse La Catrina
con afán establecido
de llevar a campo santo
a doctor bien conocido.
Enrique Canchola era
el alma que le faltaba
para completar la lista
que ese día necesitaba.
Admirando la escultura
justo de Miguel Peraza
ante basta multitud
Enrique Canchola explicaba
con destreza y con pasión,
el arte que emanaba,
la obra del escultor.
De conjunción exquisita
en cada una de sus formas
capaces de conquistar
a expertos y aficionados
uniendo ciencia y tecnología
de arte contemporáneo.
Impaciente La Catrina
Finalmente interrumpió
Tu conjunto terrenal
dejará ya de existir
¡Anda Enrique Canchola!
¡Ya nos tenemos que ir!
No sabía que por mi esperaba,
tan elegante mujer
más déjeme discernir
sobre ésta su apreciación,
así lo puede indicar
escultura peculiar,
también de Miguel Peraza
“el hombre siempre estará
en busca de eternidad”,
omnipresente, omnipotente
omnisciente, con energía creadora,
posible hace que la materia cósmica
o la entidad espiritual,
se transforme en seres humanos,
cuya principal razón
obsesionada, está
en buscar felicidad,
y placer en todas sus formas;
Por ello, mi materia espiritual,
nunca se podrá acabar
Si es que eterno tu eres,
más me vale desistir
pues no quiero competencia
con tu mente maravillosa;
capaz que hasta el alma
termino yo por perder,
navegando en el génesis
hasta encontrarme con Dios.
Quédate un año más
Dr. Enrique Canchola
y mientras indagaré
cómo viajar en el cosmos,
encontrándote en la eternidad
en casa de cristal cromático,
así como en la escultura
del brillante Miguel Peraza.
No perderé la esperanza,
estarás en campo santo
cuando llegue tu momento
aunque sea tan solo un rato
Fernanda. Inteligente y asidua
lectora de Sabersinfin.com




























